La empresa Star Holding comprometida a trabajar por un mundo con menos residuos

Estamos frente a una sociedad con un nivel de consumo bastante elevado. Numerosas empresas y demás actividades que pueden aumentar considerablemente los residuos producidos, tienen efectos a nivel ambiental que nos afectan a todos.

Cada vez más empresas se suman al movimiento sostenible, donde se buscan diferentes herramientas y métodos en los diferentes sectores que disminuyan los efectos de todas sus actividades, garantizando de esta forma un estilo de vida saludable para las generaciones futuras. Uno de los aspectos más importantes en este movimiento está relacionado con el tratamiento de los residuos.

Las empresas han hecho como parte de sus valores el contribuir a disminuir los efectos negativos de sus actividades, promoviendo otras que ayuden a mantener los ecosistemas y el ambiente en general. Starholding trabaja para un mundo con menos residuos, donde promueve este estilo de vida a todos los consumidores y potenciales clientes. Muchos utilizan los principio de las tres R, buscando crear conciencia sobre un consumo responsable, junto al tratamiento de la basura y otros elementos como lo son el agua y la energía. Las tres R se basan en reducir, reciclar y reutilizar.

Un nuevo movimiento que busca reducir el daño en el planeta

Primero se puede reducir el consumo dependiendo de la necesidad y las actividades a realizar, sin importar que sea en el hogar o en el trabajo. Se pueden evitar productos superfluos, productos que responden al capricho y los impulsos en vez de a una necesidad real. También se puede optar por envases más grandes en vez de muchos envases pequeños, con el que se obtiene la misma cantidad de producto, disminuyendo la cantidad de envases derrochados con determinado producto.

Se puede hacer referencia también al gasto energético innecesario Para reducir o controlar los mismos, se puede graduar la temperatura en los equipos de aire acondicionado o calefactores a niveles razonables y que aún satisfagan nuestras necesidades.

Hoy en día muchos electrodomésticos tienen etiquetas energéticas donde nos muestran de forma sencilla el tipo de consumo que tienen, permitiéndonos elegir los más eficientes y amables con el ambiente. Los aparatos que no utilicemos con regularidad los podemos desenchufar, así mismo, maximizando la carga en el lavavajillas y las lavadoras, prestando atención general a la eficiencia que podemos lograr tanto en casa como en el trabajo.

Como segundo aspecto encontramos la reutilización, donde básicamente se le da una segunda vida a los productos desechados después de su uso. Muchas veces los productos que utilizamos con regularidad mantienen su función, ya sea porque se encuentran en botes, botellas o envases, los que se pueden utilizar para otro tipo de producto una vez acabado el original. Por ejemplo, con las cajas de madera se pueden crear asientos o estanterías, con las botellas se pueden crear vasos o lámparas y un sin fin de accesorios que ayudan a satisfacer necesidades y al mismo tiempo permiten a la creatividad tomar nuevas decisiones.

Al reciclar, hablamos de un tratamiento diferente para los residuos. El vidrio tiene una capacidad de reciclaje de hasta 40 veces, mientras que el plástico se funde y crea nuevos objetos, el papel se transforma en cartón o en papel nuevo. Todos los residuos orgánicos pueden crear compost de forma sencilla, enterrandolos hasta que se descomponen y forman un abono de calidad, ideal para cosechas orgánicas. Son más los lugares que tienen separación de basura, donde se cuenta con diferentes contenedores para los residuos orgánicos ya citados, permitiendo un tratamiento adecuado a los diferentes tipos de basura, aprovechando al máximo la capacidad de reciclaje de todos los materiales.

Hay algunos elementos que cuentan con capacidad contaminante y se deben tratar de una forma diferente, como por ejemplo el aceite que ya utilizamos, pues no debemos botarlo por el desagüe, principalmente porque daña el agua y todas las especies que están en contacto con él. Lo recomendable en este caso, es convertirlo en jabón, pero si no se tienen los materiales o el tiempo necesario, se puede llevar a algún punto de recolección para evitar dañar los ecosistemas.

Si se tienen medicamentos vencidos, se pueden depositar en contenedores especiales que colocan algunas farmacias. Muchos de estos son derivados hormonales, por lo que pueden dañar gravemente la flora y fauna, contaminando el agua y la carne de alimentos que posteriormente se consumen.

Las bolsas se han considerado uno de los mayores desperdicios diarios y según cálculos de la ONU para el 2050 se tendrá una gran cantidad de los mismos en los océanos, donde los peces y demás especies marinas se los habrán comido, afectando gravemente esté ecosistema. La Unión Europea tiene como objetivo reducir un 80% del consumo de las mismas, y para lograrlo se estará cobrando cada bolsa, buscando de esta manera reducir su consumo.

Así mismo se lanzan campañas para la concientización, donde los ciudadanos hagan sus compras con bolsas propias, evitando utilizarlas innecesariamente.

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