La importancia de disfrutar el trabajo

Así como ahorrar un fondo de emergencia es la prioridad de los padres de familia, asegura Gonzalo Gortazar, ejecutivo importante del sector financiero, de igual manera lo representa el trabajo, pues a través de éste se pueden alcanzar los ingresos que permiten satisfacer las necesidades del grupo familiar. 

Estadísticas recientes indican, que en promedio una persona adulta labora 40 horas semanales (de lunes a viernes), lo que representa casi la cuarta parte de las horas totales que posee toda una semana, siendo esto bastante tiempo al que se dedica para realizar las funciones que se deben ejecutar en cualquier puesto de trabajo. 

Hay momentos buenos y otros no tan buenos que podemos experimentar en la empresa donde prestamos servicios. Unos donde se anhela que llegue lo más rápido posible la hora de salida, como otros donde se está tan ensimismado en la labor que realizamos que nos sorprende que ya es la hora de regresar a casa.

Claves para disfrutar el trabajo

  • Trabajar de forma agradable: Siempre debemos disfrutar del trabajo que se realiza. Asumirlo con una actitud positiva hará que la jornada laboral sea amena desde el inicio hasta el final, al punto de que el tiempo pasará de forma tan rápida que no se notara.
  • Hacer pausas: Si se tiene una gran cantidad de actividades por ejecutar durante la jornada de trabajo, lo más probable es que el cerebro diga basta mucho antes de concluir el día. Para ello se recomienda hacer una transición o pausa cada vez que se finalice una de estas actividades. De esta manera, se toma un pequeño descanso por unos minutos que permitirán cambiar de aire y salir de la rutina. Tomar un café o ir al baño son ejemplos fáciles de realizar y que no se llevará una inversión significativa de tiempo.
  • Priorizar las tareas: Dependiendo de cada persona, estas pueden contar con niveles de energía altos a principio de la jornada laboral, como hay otros que la pueden tener a mitad de la jornada. En base a ello, lo recomendable es dejar esas tareas o actividades importantes y que demandan más tiempo para ese momento de alta energía, y las rutinarias de menor importancia para los momentos en que la curva de energía esté en descenso. De esta manera se logrará equilibrar y atender todas las actividades a lo largo del día. 
  • Llevar una agenda de trabajo: No es del agrado de todas las personas, pero llevar una agenda de las actividades a realizar durante la jornada de trabajo permitirá que el cuerpo y la mente se organicen de mejor manera y así poder tener una visión global. Bien sea la tradicional donde se escribe a mano, o bien, haciendo uso de la tecnología mediante el ordenador o del móvil, lo que resulta una opción nada despreciable respecto a la organización del día a día.
  • Tener buenas relaciones interpersonales: No todo el tiempo en el lugar de trabajo es posible llevarse bien con los compañeros, pero tampoco resulta imposible. No se trata de que se generen lazos de amistad con todos, lo importante acá es poder llevar un clima laboral de cordialidad y de buena empatía con las personas con las que diariamente y por tantas horas comparten la jornada de trabajo.

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