Cómo financiar tus proyectos de vídeo y/o teatro

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Tienes una idea en mente maravillosa, cortometraje, documental, proyecto teatral o webserie, pero crees que nunca podrá salir a la luz porque tus recursos económicos son muy bajos y el apoyo financiero que podrías conseguir con familiares y amigos no seria mucho para hacer un buen proyecto. Aunque estés pensando en una pequeña producción o una un poco más compleja, conseguir alguien que te financee es posiblemente el trabajo más duro.

Veamos de qué formas puedes conseguir fondos, para que al fin logres llevar a cabo este proyecto con el que tantas veces has soñado:

Crowdfunding

Por ser tan fácilmente accesible, el crowdfunding (mejor conocido como micromecenazgo) se ha convertido en una de las tendencias más populares de la actualidad para que artistas y emprendedores tengan una forma de lanzar sus proyectos. De hecho, las películas presentes en los festivales internacionales y financiadas con crowdfunding son una realidad actual. Stockholm fue la primera película del 2014 española producida de esta forma y conseguir una Goya, gracias a su actor revelación, Javier Pereira.

El funcionamiento es muy práctico y sencillo; si tienes una idea específica en mente, la registras en algunas de las plataformas más conocidas como Verkami, Kickstarter e Indiegogo, y de inmediato podrás recibir donaciones, siempre que se te den bien las redes sociales y promociones tu proyecto a través de su página. Para aumentar los créditos si se trata de una donación básica, puedes ofrecer regalos a cambios de mayores cantidades, como el envío de un cortometraje o entradas VIP para el estreno teatral.

Inversores

Aunque en estas páginas el sistema es muy sencillo, tienes que trabajarlo para lograr convencer a las personas de que tu proyecto es bueno, para así conseguir aumentar las cantidades donadas y llegar a los objetivos que fijaste. A diferencia de lo que ocurre con los donantes, que dan dinero tan solo por el hecho de apoyar proyectos, los inversores esperan un retorno del dinero, y una parte de los beneficios que se genera en el proyecto.

Tan solo es una opción más, un trato para conseguir financiación, puesto que además de tener que garantizar que la producción reciba ciertos beneficios, un inversor recibirá su parte mucho antes que los creadores de la obra, en este caso, antes que tu. De forma que, esta opción se suele utilizar para proyectos de un presupuesto alto.

Conseguir inversores es una labor que requiere mucho trabajo y esfuerzo. Deben ser tratados como lo que son, un negocio, y por eso ello esperan que tu hagas lo mismo con tu proyecto. Para eso tienes que crear una propuesta de alto nivel profesional, sólida y adaptada a un inversor en específico, tomando en cuenta el presupuesto, los plazos para su finalización y otros temas importantes que puedan ser de interés.

Colaboradores y patrocinadores

Hablar con empresas que te ofrecen algo a cambio de que le des visibilidad y atención a su producto o marta es posiblemente la primera opción para alguien que quiere llevar a flote sus primeros proyectos. No hace falta ir muy lejos. Comenzar a contactar con empresas de conocidos o que tengas en tu entorno: muchas personas ha conseguido el catering gratis a cambio de promocionar un bar local entre los miembros del equipo, una buena localización a cambio de mostrar el nombre del recinto, o el atrezzo para obra teatral reservando un espacio únicamente al colaborador durante la obra en la sala de teatro.

Por otro lado, existe una publicidad por emplazamiento del producto, es posible que sea una de las formas más usadas para patrocinar un proyecto. Trata de mostrar un producto o una marca en escena, de forma más o menos sutil y ligado a la historia que se transmite.

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